Como periodistas y escritores gastronómicos que generamos una influencia en el consumidor de restauración y alimentación en general, tanto desde medios escritos, como multimedia, redes sociales u otros nuevos formatos, nos comprometemos a respetar los siguientes principios éticos:
- Enriquecimiento cultural: La gastronomía es un elemento primordial de la cultura humana. Por este motivo deseamos enriquecerla al máximo y generar conocimiento interdisciplinar.
- Libertad de opinión: La opinión será siempre libre y veraz. El ejercicio periodístico ético comporta transparencia. La crítica positiva no puede comprarse.
- Rigor analítico: Las opiniones publicadas o manifestadas se harán desde el máximo rigor según el método de cada uno, con el máximo respeto para los profesionales, sin que ello impida denunciar engaños o prácticas fraudulentas.
- Durabilidad social: Las condiciones laborales que favorezcan la conciliación, así como la integración de la diversidad funcional, serán objeto de repercusión positiva.
- Diversidad cultural: La visibilidad de las diferentes culturas y opciones alimentarias tendrá un tratamiento de respeto para ampliar los puntos de vista y el conocimiento.
- Durabilidad ambiental: El impacto de la gastronomía en el medio ambiente tendrá especial atención para valorar positivamente las opciones más sostenibles, así como también la necesidad evidente de reequilibrar nuestros hábitos alimentarios.
- Durabilidad económica: Los parámetros económicos de productores, artesanos y restauradores se tendrán muy en cuenta para poner en valor su trabajo.
- Alimentación saludable: Los hábitos de alimentación saludable serán objeto de atención y difusión, siempre basados en datos que tengan un consenso amplio de la comunidad científica.
- Impacto local y en el equipo: Los productores y restauradores que tengan un impacto local especialmente positivo en la comunidad en la que trabajan, tendrán una especial difusión. Los profesionales de la sala y el resto de los trabajadores implicados en el proceso tendrán siempre atención especial.
- Equidad: La visibilidad de los distintos géneros que trabajan en todos los ámbitos gastronómicos tendrá un tratamiento equitativo. Se intentará compensar el desequilibrio histórico con énfasis en las mujeres silenciadas.
EN RESUMEN:
Defensa del oficio ante la profusión de contenidos banales -y en muchos casos, interesados- en foros y redes sociales y la precariedad creciente en las condiciones laborales, urge la defensa y la reafirmación del oficio periodístico entendido como trabajo intelectual que requiere de un trabajo de campo veraz y de una reflexión personal dirigida a crear debate.
Distinción entre información y publicidad tanto en medios convencionales como en nuevos formatos, se expondrá con total claridad lo que es contenido pagado, tanto con dinero como en especie, a fin de facilitar que el lector identifique en todo momento lo que es información y lo que es publicidad, única forma de garantizar la independencia y la ética periodísticas.
Somos depositarios de este patrimonio gastronómico y tenemos una responsabilidad fundamental: preservarlo para transmitirlo a futuras generaciones. Este legado se ha desarrollado sobre todo en los hogares. Es deber de los periodistas y escritores gastronómicos de trabajarlo, difundirlo, promoverlo y darle valor y contenido escrito, siempre de acuerdo con el código deontológico sobre el que debemos regir nuestro trabajo.
20 de octubre de 2022