Ayer en Binitord se inició la prueba piloto de acolchado con lana en un cultivo de viñedo.
Con esta prueba se pretende demostrar de forma empírica las bonanzas de esta práctica. Así, durante 9 meses se realizará un seguimiento exhaustivo de diferentes parámetros como la humedad del suelo, conductividad y temperatura a diferentes niveles, con la asistencia técnica de Raoul Ferrer, especializado en el uso de este material en agricultura. También se monitorizará la incidencia de plantas adventicias y de las tareas agrícolas a realizar para crear un protocolo adecuado de su uso.
Se espera que esta iniciativa pueda generalizar su uso dando una salida a la lana a las fincas de Menorca y al mismo tiempo que se mejora la resiliencia climática de los cultivos, como el de la viña, entre otros. Este proyecto cuenta con la colaboración del Consell Insular de Menorca y el apoyo institucional de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medio Natural.